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Porque Tengo Expectoracion

Porque Tengo Expectoracion

Porque Tengo Expectoracion

La expectoración es una secreción producida y secretada por la membrana mucosa bronquial. Se habla de tos productiva cuando con ella se produce expectoración, también denominada esputo.

La formación de secreción es normal y necesaria para limpiar los bronquios. Así, cada día una persona suele producir entre 100 y 150 ml de secreciones que son deglutidas inconscientemente al llegar a la tráquea y a la faringe. Estas secreciones incluyen moco, agua y células. Solo cuando el volumen de secreciones es muy alto o cuando varía su consistencia, se produce la expectoración, que sale al exterior mediante la tos y el esputo.
La expectoración puede ser también un síntoma de una enfermedad de las vías respiratorias. Según la causa que haya originado la expectoración, esta podrá ser acuosa, más o menos viscosa, espesa, transparente, verdosa, amarillenta y purulenta, de color marrón, herrumbroso o rojizo. Conviene examinar muy bien la expectoriación para determinar el color, la consistencia, si hay sangre o no, si hay pus o no, si se acompaña de mal olor, la cantidad de secreción… Con estos datos y el examen clínico, el médico podrá diagnosticar mejor el cuadro.

Algunas personas sufren ataques agudos de tos, como sucede en el caso de un resfriado pasajero. Otras veces, como por ejemplo les sucede a los fumadores empedernidos, se presenta una toscrónica, irritativa y productiva. En este caso hay expectoración porque se pruduce una secreción.

La tos es una reacción normal del cuerpo humano. El estímulo tusígeno está provocado por la presencia de mucosidad o de un cuerpo extraño en las vías respiratorias. Durante los meses de invierno es muy frecuente que las personas sufran este síntoma en algún momento.

A la hora de diagnosticar el origen de la expectoración, el médico pregunta al paciente por los síntomas asociados, como cefalea, ronquera, dolor de garganta… También es importante conocer si tiene hábitos tóxicos, como el tabaco, y cuánto y desde cuándo fuma. Dependiendo de la anamnesis inicial y de los antecedentes familiares, tras la exploración física, el facultativo puede prescribir otras pruebas complementarias como analíticas, radiografías o una broncoscopia.

Si la expectoración está producida por hábitos insanos, como fumar, el primer paso para combatirla es dejar el tabaco o cualquier otra actividad que pudiera estar afectando negativamente a la salud de los bronquios. Para resolver el episodio agudo de expectoración, el médico puede prescribir antibióticos, si hay una infección bacteriana asociada, u otros fármacos como antiinflamatorios o corticoides.

Causas

Causas de la Expectoración

La expectoración puede deberse a causas muy diversas. Una cantidad determinada de esputos es normal dado que para limpiar los bronquios es necesaria la formación de secreciones. Sin embargo, si esa cantidad es extremadamente alta o tiene un color poco natural puede ser una señal de una enfermedad en las vías respiratorias. Aquí entrarían infecciones respiratorias, como un simple resfriado o una bronquitis aguda, enfermedades crónicas pulmonares, como el asma o la bronquitis crónica, alergias, infecciones de las vías respiratorias por hongos y otros agentes patógenos (tuberculosis, actinomicosis y aspergilosis), así como tumores de las vías respiratorias como puede ser el cáncer de pulmón(carcinoma bronquial).

La expectoración presenta características diferentes según sea su causa. Así, por ejemplo, aparece una expectoración más pertinaz, vidriosa, blanquecina y mucosa en el caso de una bronquitis crónica.

La bronquitis es una inflamación de las vías respiratorias inferiores, principalmente de los bronquios, lo que dificulta la respiración y provoca síntomas como tos y expectoración. Suele ser producida por una infección leve, pero si la causa es el tabaco, se convierte en crónica y puede ser peligrosa. ¿Quieres saber más?
La bronquitis es una inflamación de las vías respiratorias inferiores, principalmente de los bronquios, lo que dificulta la respiración y provoca síntomas como tos y expectoración. Suele ser producida por una infección leve, pero si la causa es el tabaco, se convierte en crónica y puede ser peligrosa. ¿Quieres saber más?

Los enfermos suelen toser más sobre todo por las mañanas. En el caso del asma bronquial y de la mucoviscidosis (fibrosis quística), las flemas suelen tener una apariencia similar. La expectoración toma color cuando aparece por infección bacteriana. En este caso el color típico de una infección bacteriana de las vías respiratorias es el verde amarillento, con una apariencia viscosa y purulenta. La causa puede ser una neumonía, por ejemplo. Los fumadores empedernidos y los mineros suelen sufrir un tipo de expectoración de color marrón-negruzca. Las expectoraciones con un aspecto más quebradizo suelen observarse en el caso de enfermedades pulmonares, como la actinomicosis y la tuberculosis. Una gran cantidad de esputo puede ser un síntoma de bronquiectasia.

Si la expectoración tiene un aspecto sanguinolento o, directamente, se expectora sangre, estaríamos hablando de esputos hemoptóicos (hemoptisis). Se denomina hemoptisis a la expectoración que se produce con trazos o hilos de sangre. El esputo hemoptóico (con trazos de sangre) puede ser señal de una infección aguda pero también de tumores malignos como, por ejemplo, un cáncer de pulmón.

Diagnóstico

La expectoración puede estar debida a muchas causas y por eso hay que realizar un diagnóstico correcto.A la hora de realizar el diagnóstico, si un paciente al toser expectora flemas, puede ser un indicativo importante de enfermedad de las vías respiratorias. En el caso de un resfriado o una alergia, la expectoración (o esputo) se considera un síntoma benigno. En la mayoría de los casos aparece una tos más o menos fuerte. Si dicha tos y expectoración fuera de larga duración, sanguinolenta, purulenta o similar, debería consultarse al médico ya que podría ser sintoma de una enfermedad grave como, por ejemplo, un cáncer de pulmón).

Para poder determinar mejor la causa de la expectoración y realizar el diagnóstico, lo primero que el médico hace es preguntarle al paciente los detalles de la enfermedad. En esta anamnesis el médico preguntará por el inicio de la expectoración, si tiene otros síntomas como dolor de garganta, dolor de cabeza, si sufre un resfriado o si padece ronquera. Seguidamente, se informará de las posibles enfermedades que haya padecido, alergias e intolerancias, los medicamentos que esté tomando actualmente, su estado general de salud y hábitos diarios (si fuma y en caso positivo cuántos cigarrillos al día).

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Después explorará la garganta, la faringe y el pecho del paciente y con el estetoscopio auscultará (escuchará) los pulmones y el corazón. Si fuera necesario se pedirá un análisis de sangre para comprobar que los valores indicativos de inflamación o infección de la sangre estén bien y que no existan agentes patógenos. Asimismo, podrá solicitar estudio de la expectoración en el laboratorio buscando patógenos productores de una tuberculosis. También se tendrán en cuenta las células que se hallan en el esputo.

Según el resultado obtenido, se determinará si es necesario realizar otras exploraciones adicionales. Entre ellas, está la radiografía de tórax, una broncoscopia y, en su caso, un lavado broncoalveolar, así como un análisis de tejidos (biopsia).

Tratamiento

El tratamiento de la expectoración suele determinarse atendiendo a las causas que ha dado lugar a un incremento de las flemas al toser. La expectoración o secreción de esputo aparece como síntoma de una gran variedad de enfermedades desde un simple resfriado, asma bronquial o, incluso, un tumor pulmonar. Por eso, es importante reconocer y tratar a fondo las enfermedades que subyacen a una expectoración.
En infecciones bacterianas de las vías respiratorias puede ser necesario un tratamiento con antibióticos y, por supuesto, en todo caso, siempre se desaconseja fumar. Además, el paciente debe mantenerse lejos de un ambiente cargado de humo y polvo. En casos de infección de las vías respiratorias con expectoración y tos, se recomienda beber en abundancia, mantener una temperatura corporal adecuada y descansar.

En caso de tos productiva, es decir unida a expectoración, pueden recetarse medicamentos que ayuden a expulsar las flemas (mucolíticos, expectorantes) en forma de pastillas, jarabes y soluciones para inhalar. Los denominados expectorantes disminuyen la viscosidad de las flemas, haciéndolas más líquidas, de manera que el paciente puede expectorar mejor. Algunos de las sustancias que contienen los expectorantes son, entre otros, la acetilcisteina, el ambroxol, la bromohemina y la guaifenesina así como otros naturales tales como el hinojo y el aceite de anís. Los antitusivos están indicados si la tos es seca e irritante y, rara vez, en el caso de tos con expectoración. Para calmar la inflamación de la mucosa en la garganta y los bronquios pueden utilizarse en determinados casos medicamentos antiinflamatorios como, por ejemplo, inhalaciones que contengan corticoides).