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Porque Tengo Falta de Concentracion

Porque Tengo Falta de Concentracion

En caso de una falta de concentración o un trastorno de la capacidad de concentración, la concentración se ve afectada con una intensidad y duración diferentes.

Por concentración se entiende el acto de dirigir toda la atención a una actividad, estímulo, persona o cosa concreta. Mientras se mantiene la concentración, el resto de cosas se perciben solo en segundo plano. Requiere un esfuerzo mental y disminuye con el paso del tiempo, por la pérdida cognitiva que se suele producir asociada a la edad o por la aparición de algunas enfermedades o la adscripción a algunos fármacos que tienen como efecto secundario la pérdida de concentración.

Se habla de falta de concentración cuando no se consigue de forma permanente desconectar de otros estímulos para dedicarse a una cosa concreta. Si la capacidad de concentrarse sobre una cosa se ha debilitado o se ha visto perjudicada provisionalmente, se habla de un trastorno en la capacidad de concentración. Los trastornos de la concentración pueden presentarse de diferentes formas. Una falta de concentración puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero en el caso de los niños se habla con frecuencia de una falta de concentración, que si es de tipo permanente puede revelar un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Hay distintas escalas neurológicas y psicológicas para determinar el grado de la falta de atención. También se pueden realizar algunas pruebas médicas, como analíticas de sangre, pruebas de visión y/o audición y otras especializadas como un electrocardiograma.

El tratamiento para la pérdida de concentración se dirige a combatir la causa que la provoca, si esto es posible. Si la falta de concentración es el resultado de un daño neurológico irreversible, como en el caso del alzhéimer, las medidas terapéuticas se dirigen a detener el avance del deterioro cognitivo y a reeducar al paciente en habilidades para salir adelante con las capacidades que mantiene, como ejercicios para entrenar la memoria.
En general es importante mantener una dieta sana y equilibrada, realizar ejercicio físico de forma regular y llevar a cabo ejercicios de entrenamiento mental como los sudokus. También la meditación, el yoga, el entrenamiento autógeno y el mindfulness logran reeducar la atención y ayudar a la persona a centrarse y dominar mejor las distracciones para obtener una concentración más elevada.

Causas

Una falta de concentración o un trastorno en la alteración de la capacidad de concentración transitoria puede tener diferentes causas:

  • Demasiada exigencia o demasiada poca exigencia en la profesión o en la vida privada.
  • Estrés y síndrome de burnout.
  • Falta de sueño.
  • Consumo de alcohol, café, nicotina o drogas.
  • Alimentación desequilibrada (falta de vitaminas y minerales, exceso de consumo de azúcar).
  • Alergia.
  • Efectos secundarios de medicamentos.
  • Crecimientos del cerebro (causado por tumores o infección).
  • Infecciones del cerebro tales como la enfermedad de Lyme, so VIH/SIDA.
  • Tratamientos para el cáncer, como radiación al cerebro, trasplante de médula ósea o después de quimioterapia.
  • Ciertos tipos de convulsiones.
  • Demencia.
  • Depresión, trastorno bipolar o esquizofrenia cuando no se han controlado bien los síntomas.
  • Fármacos como barbitúricos o benzodiazepinas.
  • Enfermedad que produce pérdida o daño a las neuronas (enfermedad neurodegenerativa), como el mal de Parkinson, la enfermedad de Huntington o la esclerosis múltiple.
  • Migraña.
  • Problemas nutricionales (deficiencias de vitaminas tales como vitamina B12).

En los niños la causa de los trastornos temporales en la capacidad de concentración puede deberse a que han estado demasiado tiempo delante de la televisión o del ordenador. Pero cuando se trata de una falta de concentración permanente es, a menudo, un síntoma del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o de legastenia.

Por otro lado, los trastornos en la capacidad de concentración pueden tener causas orgánicas, psicosomáticas o neurológicas y aparecen a menudo como síntoma de otra enfermedad subyacente, como, por ejemplo, depresión, anorexia nerviosa e hipertiroidismo. En las mujeres, los trastornos en la capacidad de concentración aparecen con frecuencia durante la menopausia. Sobre todo en personas mayores, la falta de concentración puede ser consecuencia de un trastorno en el riego sanguíneo del cerebro, que se da debido a una arterioesclerosis de los vasos sanguíneos del cerebro. Frecuentemente, la falta de concentración aparece como síntoma de una demencia o de la enfermedad de Alzheimer.

Porque Estoy con Alzheimer
Porque Estoy con Alzheimer

¿Qué es el alzhéimer? La enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más común. El alzhéimer suele pasar inadvertido en el inicioy se desarrolla lentamente, pero de forma constante, durante un período de varios años

Las causas de una falta de concentración constante pueden ser genéticas o por daños sufridos en edad temprana. En los niños, una falta de concentración permanente es, a menudo, un síntoma del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o de legastenia.

Diagnóstico

En caso de una falta de concentración, existen varios métodos estandarizados específicos para su diagnóstico que llevan a cabo psicólogos. En España, los más utilizados en niños en edad escolar son la Batería Kaufman, el WPPSI-III y el test de Toulouse-Pierón, métodos que comprueban la capacidad de concentración con determinadas tareas.

La batería de evaluación para niños de Kaufman y Kaufman es una medida de la habilidad cognitiva y los conocimientos académicos para niños entre los dos años y medio y los doce años y medio. Consta de dos grandes escalas: una de procesamiento mental, que incluye las escalas de procesamiento secuencial y simultáneo, y otra de conocimientos académicos. Esta última está destinada a medir los conocimientos adquiridos y el nivel de aprendizajes escolares. Por su parte, la escala de procesamiento mental mide el funcionamiento intelectual, tal como se refleja en los diferentes subtests de procesamiento secuencial y simultáneo.

El Toulouse-Pierón es una prueba que exige concentración y resistencia a la monotonía. Fue propuesta en 1904 por E. Toulouse-H. Pierón, constituida inicialmente por 23 filas con 20 cuadraditos cada una, los que contenían líneas que señalaban a diferentes direcciones (8 posiciones) y que se encontraban desparramados en la hoja de un modo irregular; la tarea del sujeto consiste en tachar los cuadraditos que tienen la línea en la misma dirección que los dos modelos presentados.

Afecta más a los niños que a las niñas. La proporción de varones afectados por el TDAH es más alta que la de mujeres. Así, por cada niña con el trastorno hay cuatro niños. En la población femenina el TDAH se suele manifestar más con falta de atención que con hiperactividad.
Afecta más a los niños que a las niñas. La proporción de varones afectados por el TDAH es más alta que la de mujeres. Así, por cada niña con el trastorno hay cuatro niños. En la población femenina el TDAH se suele manifestar más con falta de atención que con hiperactividad.

Además de los métodos estandarizados, siempre resulta decisiva una conversación con personas del entorno cercano; en el caso de niños, con sus padres y docentes. Dependiendo de la causa sospechada, se llevan a cabo otros exámenes para confirmar o excluir motivos orgánicos, psicosomáticos y neurológicos. Entre estos exámenes se encuentran pruebas de audición y de visión, determinación de algunas concentraciones hormonales en sangre o una electroencefalografía.

Tratamiento

En la falta de concentración, el tratamiento dependerá siempre de la causa concreta. En general, debería seguirse una alimentación pobre en grasas y azúcares y rica en vitaminas, que también aporte mucho selenio, niacina y colina. Si la causa del falta de concentración es el estrés y la sobreexigencia, pueden ser útiles ejercicios de relajación, como, por ejemplo, el entrenamiento autógeno, el yoga, la relajación muscular progresiva, así como un sueño reparador. También la acupuntura puede mejorar la concentración. Asimismo, la realización de una actividad física de forma regular y renunciar al café, la nicotina y el alcohol, tienen un efecto positivo en la capacidad de concentración y sobre la memoria.

En los últimos tiempos mucha gente está recurriendo a una nueva técnica de meditación: el mindfulness, que ayuda a concentrarse y a encontrar la serendidad. Se trata de una práctica en la que se mira hacia el interior a través de ejercicios de respiración conscientes donde la persona se centra en ellos. Si hay cualquier distracción, se vuelve una y otra vez hacia la respiración. Con esta técnica se consigue mayor consciencia personal y se logra dominar las faltas de concentración de la mente, ya sea por preocupaciones o simplemente por distracciones. El mindfulness debe practicarse a diario y sus efectos beneficiosos están demostrados en el tratamiento coadyuvante de enfemedades en los que interviene la mente, como la depresión.

Alimentos para el cerebro. En días largos de mucha actividad notamos nuestro cuerpo cansado. Pero también nuestro cerebro necesita que lo cuidemos para rendir al máximo. Algunos alimentos pueden ayudarte a mantener el cerebro en forma durante todo el día. ¡Descubre cuáles son!
Alimentos para el cerebro. En días largos de mucha actividad notamos nuestro cuerpo cansado. Pero también nuestro cerebro necesita que lo cuidemos para rendir al máximo. Algunos alimentos pueden ayudarte a mantener el cerebro en forma durante todo el día. ¡Descubre cuáles son!

Para mejorar la concentración, existen ejercicios especiales de entrenamiento mental. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, las imágenes para buscar diferencias, los crucigramas o los sudokus.

También son muy útiles los llamados movimientos cruzados en los que, por ejemplo, la rodilla derecha toca el codo izquierdo y a continuación, la rodilla izquierda toca el codo derecho.

Como alternativa también puede frotarse la oreja derecha con la mano izquierda y viceversa. Es importante que estos ejercicios, y en general cualquier actividad que requiera concentración, se realice en un entorno libre de distracciones (televisor encendido, sitio muy concurrido, mucho ruido…) para facilitar que la persona pueda concentrarse.

Si la falta de concentración es un síntoma de otra enfermedad subyacente, como un hipertiroidismo o una depresión, el tratamiento consiste en primer lugar en tratar dicha enfermedad. En el caso de niños con TDAH existen posibilidades de tratamiento especiales.

En personas en los que hay un deterioro cognitivo acusado por alguna enfermedad como el demencia senil, que cursa, entre otros síntomas, con falta de concentración, hay que llevar a cabo una rehabilitación neuropsicológica del paciente, con el objeto de que pueda recuperar parte de la funcionalidad perdida y aprenda a manejarse con las capacidades que mantiene.