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Porque Estoy con Erupción cutánea
Porque Estoy con Erupción cutánea
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Una erupción cutánea es una alteración en la coloración y la textura de la piel. Si este cambio en la piel es repentino la erupción cutánea se denomina exantema. Los exantemas pueden tener muchas causas, ser muy diferentes y aparecer en diferentes zonas del cuerpo.

Una erupción cutánea puede afectar a diferentes zonas del cuerpo como la cara, los brazos o el abdomen. Otras veces, la erupción cutánea se extiende por todo el cuerpo. Con frecuencia, las erupciones cutáneas se desplazan lentamente de una zona del cuerpo a otra.

Una erupción cutánea puede provocar manchas rojas en la piel. Dependiendo de las causas que hayan provocado la erupción esta puede adquirir varias formas. Para realizar un diagnóstico y clasificar las lesiones los médicos emplean como referencia las características de ciertas lesiones cutáneas elementales. Estas lesiones se denominan lesiones elementales primarias y son las alteraciones que aparecen espontáneamente en primer lugar. Sin embargo, posteriormente, la evolución del proceso puede provocar la aparición de nuevas lesiones diferentes; se habla entonces de lesiones elementales secundarias. Una erupción cutánea puede debutar con manchas rojas (lesión elemental primaria) que aparecen inicialmente solo en la cara. Tras varias horas, las manchas se han extendido por todo el cuerpo. La erupción cutánea va acompañada de picor. Al rascarse se forman erosiones en la piel, incluso con sangrado y formación de costras (lesión elemental secundaria).

Mantener la piel sana. La piel es el órgano más extenso del cuerpo. Es nuestra carta de presentación y debemos cuidarla para que tenga un buen aspecto. Pero la piel puede sufrir estrés, sobreexposición solar, deshidratación, o daños por tóxicos. Te mostramos cómo mantener tu piel sana con 12 consejos básicos.
Mantener la piel sana. La piel es el órgano más extenso del cuerpo. Es nuestra carta de presentación y debemos cuidarla para que tenga un buen aspecto. Pero la piel puede sufrir estrés, sobreexposición solar, deshidratación, o daños por tóxicos. Te mostramos cómo mantener tu piel sana con 12 consejos básicos.

Entre las lesiones cutáneas elementales primarias (que se forman sobre la piel sana) podemos citar las siguientes:

  • Mácula (mancha; lesión plana, delimitada, que difiere del color normal de la piel)
  • Pápula (elevación sólida y pequeña, menor de 1 cm.)
  • Nódulo (lesión palpable, sólida, adherida a planos profundos; mayor de un cm.)
  • Vesícula (ampollita; menor de 0,5 cm. de diámetro)
  • Ampolla (vesícula mayor de 0,5 cm. de diámetro)
  • Pústula (vesícula con contenido purulento)
  • Habón o roncha (fugaz, pues desparece en unas horas; típica de la urticaria)
  • Placa (elevación generalmente originada por confluencia de varias pápulas)

Entre las lesiones cutáneas elementales secundarias encontramos las siguientes:

  • Escama (por acumulación de la capa más superficial de la piel)
  • Costra (formada por secreciones secas de la lesión previa)
  • Defectos cutáneos (excoriación, más superficial, secundaria a rascado y erosión, más profunda)
  • Úlcera (por pérdida de sustancia de la piel y tejido celular subcutáneo)
  • Cicatriz (zona de regeneración de un defecto previo)

Dependiendo de la causa, una erupción cutánea puede ir acompañada de distintos síntomas. El picores frecuente, pero también pueden manifestarse otros síntomas como el dolor y la fiebre.

Una erupción cutánea puede estar provocada por diferentes causas. A menudo, tras las alteraciones cutáneas se ocultan infecciones con bacterias, virus, hongos o parásitos (tras picaduras de insectos o mordeduras de animales que provocan granitos en distintas partes de la piel sin obedecer a ningún patrón en la distribución y que provocan prurito). Junto a las enfermedades cutáneas independientes, también son típicos los exantemas en las enfermedades infantiles, en las alergias y en algunas enfermedades sexuales como la sífilis. Las enfermedades sistémicas también pueden ir acompañadas de una erupción cutánea.

Igualmente ciertas condiciones ambientales, como las temperaturas muy elevadas o muy bajas, o determinados elementos personales (mucho estrés, poco descanso, edad avanzada) pueden propiciar la aparición de una erupción cutánea.

Las posibles causas de una erupción cutánea son, entre otras, las siguientes:

  • Alergias (como eccema de contacto o exantema medicamentoso, por químicos, fármacos, tintes, pólenes….)
  • Urticaria (la piel reacciona con una urticaria cuando se somete a algún alérgeno o a un fármaco; también puede haber urticaria ante determinados factores emocionales)
¿Qué es la urticaria? La urticaria es una enfermedad de la piel bastante compleja que se caracteriza por molestos síntomas como ronchas (habones), prurito y angioedema. Un cuadro de urticaria suele manifestarse por una reaccion de hipersensibilidad a un alérgeno determinado. ¿Quieres saber más sobre la urticaria?
  • Acné (es una de las causas más frecuentes de erupciones en la piel. Suele comenzar en la adolescencia y no suele revestir mayores problemas aunque a veces se infectan las lesiones cutáneas, especialmente si no se le dan los cuidados necesarios: limpieza diaria y crema tratante sin explotar los granos)
  • Dermatitis atópica
  • Herpes simple
  • Hongo, afta
  • Piojos
  • Varicela
  • Sarampión
  • Rubeola
  • Eritema infeccioso
  • Escarlatina
  • Roséola
Enfermedades infantiles El sarampión, las paperas o la varicela. Estas enfermedades afectan, sobre todo, a los más pequeños. Con el tratamiento adecuado es posible resolver estas enfermedades sin complicaciones. ¿Qué otras enfermedades infantiles existen?
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  • Costra láctea (neurodermatitis, eccema atópico; la dermatitis seborréica es la manifestación en el adulto de la costra láctea en lactantes; ya que en ambos casos las glándulas sebáceas tienen un comportamiento anómalo, fabricando demasiada grasa que provoca finalmente una erupción en la piel)
  • Impétigo
  • Herpes zóster (culebrilla)
  • Tifus
  • Tifus exantemático
  • Erisipela
  • Psoriasis (la psoriasis se forma porque en la piel hay una sobreproducción de células, lo que se manifiesta mediante una descamación que se presenta en placas y un sarpullido blanquecino que suele afectar a codos y rodillas, cuya piel está enrojecida e irritada)
  • Neurodermatitis
  • Queratosis actínica
  • Pitiriasis rosada (no se conoce el origen de la pitiriasis rosada, pero comienza con una mancha roja aislada que presenta descamación y escozor y que tras varios días se acompaña de una erupción mucho mayor, que afecta especialmenta a pecho y abdomen y que puede ser de color roja o clara)
  • Enfermedad de Kawasaki
  • Lupus
  • Artritis reumatoide juvenil

Diagnóstico

En una erupción cutánea es importante realizar un diagnóstico rápido para poder comenzar enseguida con el tratamiento más apropiado. Para ello, se recomienda consultar al médico de familia, a un dermatólogo o, en el caso de niños, al pediatra.

En la anamnesis inicial el médico preguntará, cuándo y en qué zona del cuerpo apareció primero la erupción cutánea. A continuación, preguntará si existen otras molestias como, por ejemplo, picor, fiebre, náuseas, tos, o un resfriado, dolor en las articulaciones, dolor de garganta… También es importante determinar si existen enfermedades previas (como alergia o asma), si se toman medicamentos o si existe contacto con personas enfermas, por ejemplo, en la guardería con niños contagiados de varicela o alguna otra enfermedad exantemática infantil. Dependiendo de las supuestas causas, puede que sean necesarias otras preguntas como si ha estado en zonas de bosque últimamente (para descartar alergias o una picadura de insectos o de garrapata), si ha utilizado algún producto por primera vez (tejido, jabón para la ropa, artículos de aseo, colonia, perfume…). Una alimentación en mal estado también puede provocar una erupción en la piel, que reacciona igualmente cuando la persona toma por primera vez algo que le provoca alergia.

El segundo paso es una exploración física básica para observar detenidamente la erupción cutánea. Para ello, utilizará una lupa, una espátula de madera o de vidrio y, dado el caso, otros aparatos ópticos. Mediante la palpación y el análisis cutáneo simple realizará ya un primer diagnóstico de aproximación a la causa de la erupción cutánea.

Para garantizar el diagnóstico de la erupción cutánea, pueden ser necesarios otros exámenes, por ejemplo, una biopsia (muestra de tejido de la alteración cutánea), análisis de sangre y pruebas de alergia para determinar ante qué elemento se presenta la alergia. Es muy importante que ante una erupción cutánea se acuda cuanto antes a un centro médico si además hay dificultad respiratoria, hinchazón en el rostro, hay una picadura de garrapata, ha tomado un medicamento nuevo tras lo cual ha surgido la erupción o la erupción cursa con pequeños puntos de color rojo intenso que no desaparecen con la presión.

En la mayoría de las ocasiones, es el médico de Atención Primaria el que maneja terapéuticamente la erupción cutánea, pero cuando el cuadro no mejora se puede derivar al paciente al alergólogo o al dermatólogo para un diagnóstico más concreto.

Tratamiento

El tratamiento de la erupción cutánea se elige según la causa subyacente que la haya provocado. Por ejemplo, en una alergia por contacto, la erupción desaparece si se evitan los alérgenos. Es decir, si se evita el contacto directo con el agente alergénico que ha provocado la erupción cutánea. Muchos artículos de bisutería provocan erupciones, por lo que simplemente con dejar de llevarlos desaparece la erupción. También el níquel, el látex, algunos cosméticos, lociones, colonias, perfumes, tejidos… pueden provocar una erupción cutánea, por lo que una vez descubierta la causa bastará con dejar de llevarlos para que la erupción vaya remitiendo y, sobre todo, para que no se vuelva a presentar.

Las enfermedades infantiles como el sarampión solo se tratan, por lo general, sintomáticamente. Tras la superación de la enfermedad desaparece también la erupción cutánea. Las enfermedades cutáneas como la psoriasis requieren un tratamiento especial. Se empieza con el tratamiento local con sustancias como el ácido salicílico y retinoides, después con vitamina D y corticoides y, finalmente, con fototerapia y tratamiento con láser.

Si se sufre una erupción cutánea, el uso de cremas, pomadas o lociones solo está indicado bajo recomendación médica porque la combinación de cosméticos y medicamentos puede alterar el estado de la piel. Además, su uso puede modificar el aspecto de las lesiones y dificultar con ello el diagnóstico médico.

Como normas de cuidado general ante las erupciones cutáneas se debe intentar no restregarse ni rascarse la piel para no empeorar la lesión. La higiene diaria se realizará con más cuidado sobre la zona afectada, utilizando agua tibia, en lugar de caliente, y procurando no aplicar productos irritantes como el jabón. El secado sobre la erupción se realizará, en la medida de lo posible, de forma suave, mediante pequeños toques sin friccionar de forma enérgica.

Cuando hay picor asociado a la erupción cutánea, el médico puede prescribir un antihistamínico, y si el picor está asociado a una picadura de insecto, también hidrocortisona, que se utiliza cuando hay una gran sensación de comezón sobre la zona en la que se encuentra la erupción. En los casos en que la erupción de la piel se asocia a una infección, suele indicarse un antibiótico ya sea por vía oral, tópico o ambos.