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¿Porque estoy con Gripe?

¿Porque estoy con Gripe?

La gripe es una enfermedad causada por virus, que aparece frecuentemente en inviernoy que puede actuar de forma muy diferente atendiendo a cada caso. La gripe puede tener una evolución leve o bien constituir una enfermedad grave.

Los síntomas iniciales de la gripe se asemejan a los síntomas de un resfriado, la infección de las vías respiratorias altas. Sin embargo, los virus responsables de ambas enfermedades son diferentes. Además, la evolución también es diferente.

El comienzo típico de la gripe es repentino y fuerte. El tiempo de incubación es corto (de pocas horas hasta tres días) y los síntomas suelen ser intensos. El tiempo de transmisión es de unos tres a cinco días (para niños hasta siete días).

Los síntomas más característicos de una gripe son los siguentes:

  • Fiebre alta (la fiebre puede mantenerse durante varios días y ser superior a los 39ºC)
  • Tos y/o
  • Malestar general

La fiebre alta además puede provocar los siguentes síntomas:

  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de las extremidades
  • Dolor de espalda
  • Dolor muscular
  • Dificultad para respirar
  • Agotamiento masivo

El estado general de los pacientes queda muy debilitado por la gripe. A menudo, una gripe evoluciona y se pueden producir infecciones bacterianas complementarias. En la gripe puede ocurrir una inflamación del sistema nervioso e inflamación pulmonar.

La gripe sin complicaciones suele tener una duración de una a dos semanas. En comparación con el número total de casos de gripe, la proporción de la gripe mortal es bastante baja. Pero sobre todo en niños pequeños, ancianos, y en personas con enfermedad pulmonar crónica, o un sistema inmunitario debilitado, la gripe puede llegar a ser mortal.

Los antibióticos no son eficaces para tratar la gripe porque es una enfermedad provocada por virus. Por lo tanto, tampoco son eficaces para tratar un resfriado.

El tratamiento de elección en caso de gripe persigue mitigar los síntomas. Los síntomas de la gripese pueden aliviar con analgésicos y antipiréticos. Además, se recomienda reposo, una correcta hidratación y una higiene adecuada. En casos específicos, y siempre bajo prescripción médica pueden ser efectivos los anti-virales.

La vacunación es una medida eficaz para prevenir la gripe.

Mitos sobre el resfriado y la gripe. ¿Es cierto que la vitamina C ayuda a prevenir resfriados? ¿La leche caliente es buena para el dolor de garganta? ¿La vacuna de la gripe evita los resfriados? Descubre qué es cierto y qué no lo es para saber cómo hay que actuar ante un resfriado o un proceso gripal

Causas

Patógenos

La gripe (influenza) tiene como causa ciertos patógenos: los virus de la gripe de tipos A, B y C. En particular los virus de la gripe de tipo A y B pueden causar graves problemas respiratorios en los seres humanos. El virus de la gripe de tipo C provoca enfermedades poco frecuentes en adultos y leves en los niños.

Clasificación

Los virus de la gripe de tipo A y B son las causas más importantes de la gripe. Ambos agentes tienen marcas superficiales, que orientan su clasificación:

Los virus de la gripe de tipo A y virus de la gripe tipo Btienen las llamadas espigas de diversas proteínas(glicoproteínas, hemaglutinina y neuraminidasa), que se desarrollan de manera diferente y cuya combinación permite la clasificación. Hasta ahora se conocen 16 hemaglutininas diferentes (H) y nueve neuraminidasas (N). Mientras que hay una división de los virus de Influenza A en tipos y subtipos (como H1N1, H2N2, H3N2 y H5N1), en el virus de influenza B solo se distingue el tipo, sin división en subtipos. Por lo tanto, para la gripe española y la nueva gripe (llamada gripe porcina), el causante es el subtipo H1N1 de Influenza A, para la gripe asiática es el subtipo HENE y para la gripe de Hong Kong es el subtipo H3N2.

El virus de gripe tipo A sigue produce brotes graves de gripe (influenza). Las razones se encuentran en el hecho de que el patógeno tiene una característica genética muy variable: la llamada variabilidad genética, que permite que el virus de la gripe siga superando nuestro sistema inmunitario.

La variabilidad genética del virus de la gripe se basa en el hecho de que diversas proteínas, desarrolladas en la superficie del virus, forman nuevas combinaciones entre ellas (antigenic shift o variaciones mayores), y también pueden cambiar su estructura (antigenic drift o variaciones menores). Esto significa que cada año aparece una nueva variante del virus de gripe tipo A. Por tanto, es necesario elaborar cada año una nueva vacuna contra la gripe, porque los efectos anteriores no aportan inmunidad contra la nueva variedad del virus de la gripe.

Una pandemia es una incidencia grande de casos en un lugar y periodo de tiempo limitados. Las epidemias de gripe que tienen lugar con intervalos de dos a tres años tienen como causa variaciones menores en virus de tipo A, mientras que las variaciones mayores es la causa de las pandemias de gripe que suceden cada 10 a 20 años (una pandemia es una epidemia muy extendida). Los virus de la gripe de los tipos B y C se dan en casos más aislados de gripe.

La infección de la gripe (influenza) puede tener varias causas. Puede ser una transmisión del virus de la gripe, como la llamada infección por gotitas. En este caso, la infección se produce a través de estornudos, tos y al hablar. En otros casos pueden resultar del contacto directo con personas infectadas que contagian la gripe, como al darse la mano o besarse. Los virus colonizan las membranas mucosas del tracto respiratorio superior.

Síntomas

La gripe puede expresarse a través de síntomas muy diferentes: desde signos débiles o escasos de enfermedad con desarrollo suave, hasta síntomas mortales con desenlace fatal. La gripe empieza generalmente de uno a tres días después de la infección. Durante este tiempo los virus de la gripe (normalmente el virus de tipo A) se multiplican en las células de la membrana mucosa de la región nariz-garganta.

Inicialmente, los síntomas de la gripe son similares a los síntomas de un resfriado (infección gripal). A diferencia de un resfriado, el virus de la gripe se desarrolla muy repentinamente, en su mayoría sin aviso. También aparecen varios síntomas de gripe simultáneos e intensos, como en los resfriados.

Una fiebre alta repentina, con temperaturas de más de 39ºC (hasta 41ºC), es uno de los primeros síntomas de la gripe, junto con mucosidad en la nariz (rinitis) y una inflamación de la garganta (faringitis). La fiebre alta puede durar varios días. La proliferación del virus de la gripe en las vías respiratoias superiores causa, además, los siguientes síntomas:

  • Tos ronca
  • Ronquera
  • Dolor de garganta
  • Dolor detrás del esternón

Otros síntomas comunes de la gripe son los siguientes:

  • Escalofríos
  • Sudor excesivo
  • Cefalea fuerte
  • Dolor muscular
  • Dolor de las extremidades
  • Náuseas
  • Pérdida de apetito

Tratamiento

En la gripe puede ser tratamiento suficiente aliviar los síntomas existentes. Bajo ciertas circunstancias puede ser aconsejable en la gripe viral combatir los virus de la gripecausantes con medicamentos adecuados, y especialmente en estos casos:

  • Embarazo
  • Edad avanzada
  • Enfermedad cardíaca crónica
  • Enfermedad pulmonar crónica
  • Enfermedad metabólica (diabetes mellitus, por ejemplo)
  • Sistema inmunológico debilitado

 Antivirales

Si usted tiene una gripe grave o un alto riesgo de enfermedad grave, se recomienda el tratamiento que va en contra el virus causante de la gripe. Para ello, se administran medicamentos que actúan contra los virus: los llamados antivirales. Estos agentes solo son eficaces contra la gripe si el tratamiento comienza lo antes posible (dentro de las primeras 48 horas después de la aparición del virus de la gripe).

En el grupo de medicamentos antivirales están los inhibidores de la neuraminidasa. El efecto del tratamiento de la gripe con inhibidores de la neuraminidasa es que inhiben la propagación del virus de la gripe en el cuerpo. Esta terapia es efectiva contra los virus de influenza tipo A y B, pero no contra el tipo C.

Antibióticos

En el tratamiento para las infecciones respiratorias virales agudas, como la gripe, el tratamiento con antibióticos no está indicado porque no es efectivo. Sin embargo, si además de la gripe hay una infección bacteriana (llamada infección secundaria o superinfección), si que puede ser necesario un tratamiento con antibióticos. Especialmente cuando en el curso de gripe se producen complicaciones como inflamación pulmonar bacteriana. En este caso si que es necesario un tratamiento antibiótico de inmediato.

Otros fármacos

Con una gripe de evolución ligera se puede prescindir de medios antivirales y otros medicamentos de prescripción y recurrir a otros medios. Los síntomas de la gripe se pueden tratar con medicamentos analgésicos y antipiréticos (por ejemplo, productos que contengan ácido acetilsalicílico). Además de los medicamentos para el dolor, según los síntomas son útiles los fármacos para la tos y las gotas para la nariz. Asimismo, las medidas generales (remedios caseros) ayudan a aliviar los síntomas de la gripe.

El tratamiento en los niños

La terapia contra la gripe utilizada en adultos difiere en un aspecto importante del tratamiento en los niños. Los niños con infecciones virales como la gripe no puede tomar salicilatos (como AAS entre otros), porque pueden desarrollar un síndrome de Reye. El síndrome de Reye es una enfermedad potencialmente mortal, cuya evolución produce daños difusos al cerebro y al hígado. Aunque la enfermedad puede tratarse pronto, si está completamente desarrollada es mortal en aproximadamente el 70% de los casos. Si sus hijos toman salicilatos mucho tiempo es importante que sean vacunados periódicamente contra la gripe.

Recomendaciones generales

En la gripe se puede apoyar el tratamiento siguiendo algunas recomendaciones generales. En la fase aguda, además del tratamiento farmacológico, se recomienda el reposo en cama durante varios días. Incluso después de la fase aguda de la enfermedad, es importante cuidar el cuerpo, (por ejemplo, es importante que se recupere de la gripe antes de hacer deporte de nuevo).

La inhalación de soluciones de manzanilla o sal es buena para las vías respiratorias.

Las bebidas calientes y hacer gárgaras alivian una posible inflamación de la garganta (faringitis). Con inflamación y fiebre es especialmente importante beber suficientemente (por lo menos dos a tres litros de agua al día, té de frutas o zumos de fruta), porque el cuerpo pierde mucho líquido durante la enfermedad. Por otra parte, es recomendable evitar el consumo de alcohol, café y té negro.