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Porque Estoy con Apendicitis
Porque Estoy con Apendicitis
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¿Cómo se define la apendicitis? La apendicitis es la infección bacteriana del apéndice vermiforme (del latín vermis, gusano, apéndice con forma de gusano) situado en el extremo inferior del colon derecho (ciego), muy cerca de la unión con el intestino delgado.

El ciego es la primera porción del intestino grueso ascendente; tiene un tamaño similar al de un pulgar y forma de saco sin salida. El intestino grueso se halla debajo de la desembocadura del intestino delgado. En su porción inferior se halla un apéndice vermiforme en forma de gusano, que mide entre 2 y 20 centímetros. Este apéndice está infectado en caso de apendicitis.

La posición del apéndice vermiforme es muy variable. Puede estar alojado junto al colon (ciego), como ocurre en las mujeres embarazadas. También puede hallarse encima, delante o detrás del mismo o incluso estar fijado en el intestino delgado.

El apéndice vermiforme o apéndice vermicular contiene un gran número de pequeños ganglios linfáticos. Al igual que el tejido linfático de las amígdalas faríngeas, aumenta de tamaño en caso de catarros, el apéndice vermiforme también puede aumentar en caso de enfermedades intestinales inflamatorias.

La apendicitis se presenta en un 6-20% de la población y es, por tanto, la enfermedad más frecuente de la cavidad abdominal.

En especial los niños de mayor edad y los adolescentes, así como las mujeres embarazadas, son los más propensos a sufrir una apendicitis. Especialmente, si su rango de edad se encuentra entre los 10 y los 30 años de edad.

Por el contrario, los niños pequeños y los ancianos apenas sufren este trastorno.

Aproximadamente, la mitad de todas las enfermedades graves y repentinas de la cavidad abdominal(abdomen agudo) son causadas por una apendicitis.

Causas

¿Qué causa la apendicitis? Una apendicitis puede deberse a diferentes causas. En la mayoría de los casos, únicamente se averigua qué ha causado la enfermedad al examinar el apéndice vermiforme inflamado durante el análisis patológico del apéndice una vez extirpado quirúrgicamente.

Enfermedades intestinales inflamatorias

Las infecciones del ciego en las que el apéndice no está obstruido son raras. Están causadas, por ejemplo, por bacterias. En una infección por enterococos, proteus o colibacilos puede infectarse el apéndice vermiforme. También las enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn pueden desencadenar una apendicitis.

Obstrucción del apéndice

La obstrucción del apéndice favorece la apendicitis. Dicha oclusión puede estar causada, por ejemplo, por heces. Además, el apéndice vermiforme puede doblarse sobre si mismo. En raras ocasiones, las causas de una apendicitis son parásitos, como por ejemplo, las lomrices o adherencias de la pared del intestino.

Los cuerpos extraños pueden afectar al vaciado del apéndice y provocar una apendicitis. Esto parece ser especialmente frecuente con los huesos de cereza, y menos frecuente con semillas de uvas o de melones. Como resultado, en el apéndice se van acumulando secreciones, por lo que la mucosa se irrita hasta que se produce una inflamación. Esto hace que resulte más fácil una infección bacteriana.

Síntomas

¿Cuáles son los síntomas de una apendicitis? Los síntomasde una apendicitis son muy característicos. Normalmente, se presentan siempre los siguientes síntomas:

  • Dolor abdominal
  • Falta de apetito
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Estreñimiento. En ocasiones se presenta diarrea

Otros indicios de una apendicitis son los siguientes síntomas:

  • Fiebre
  • Pulso acelerado
  • Sudores nocturnos

Los dolores aparecen en primer lugar en el área del ombligo, así como en la región del estómago. Pero, normalmente, se trasladan en el plazo de 8 a 12 horas al abdomen inferior derecho. El dolor aumenta con el movimiento, así como al correr o saltar. Por esta razón, se produce una típica cojera y una flexión de la pierna derecha.

Las mujeres embarazadas y los ancianos no suelen sufrir los síntomas característicos de una apendicitis. Durante el embarazo, el apéndice cecal está con frecuencia desplazado, por lo que los dolores aparecen más bien en la zona superior o central del abdomen. En los ancianos, los síntomas se manifiestan de forma menos clara y la temperatura corporal no se ve aumentada.

Una apendicitis puede evolucionar en diferentes fases que se suceden en orden cronológico. El paso a la siguiente fase supone el agravamiento de la enfermedad. En principio, puede diferenciarse entre una apendicitis simple y una apendicitis complicada.

Diagnóstico

¿Cómo se diagnostica una apendicitis? Para asegurar el diagnóstico de apendicitis el médico pregunta al paciente sobre sus molestias y antecedentes clínicos (anamnesis).

En el posterior examen físico, la palpación del abdomen en busca de determinados puntos de dolor y presión permite sospechar la presencia; es típico el abdomen duro y sensible al tacto, aunque en ocasiones la presentación no es la típica. Cuanto más joven sea el paciente, más atípicos serán los síntomas.

Las personas con apendicitis, al igual que en otros procesos que cursan con irritación peritoneal, manifiestan casi siempre una diferencia de temperatura de más de 0,8 grados entre la axila y el recto, siendo la temperatura en este último mayor. Además, el número de leucocitos en sangre es ligeramente mayor a lo normal(leucocitosis). También aumenta la concentración de una proteína determinada (la proteína C reactiva), lo que sugiere la existencia de una infección. El análisis de orina ayuda a descartar una infección de orina como causa del dolor.

Últimamente, la ecografía ha adquirido más importancia en el diagnóstico de las apendicitis. Un apéndice sano y no inflamado no es perceptible por ultrasonidos, mientras que uno inflamado aparece representado como una especie de diana. La tomografía computerizada (TC) puede ayudar en el diagnóstico cuando con la ecografía no es suficiente.

En caso de duda, el diagnóstico de certeza de una apendicitis puede obtenerse mediante una laparoscopia. Ésta es útil sobre todo en mujeres en edad fértil con exploración dudosa, y aporta la ventaja de que puede ser una prueba diagnóstica y terapéutica en el mismo acto.

Si se palpa con cuidado con la mano sobre la pared abdominal sobre el abdomen inferior derecho, se produce una tensión de rechazo (defensa abdominal), lo que significa que el paciente tensa los músculos de la pared abdominal en una acto reflejo para contrarrestar la presión. Si se produce una defensa en toda la pared abdominal, es un indicio de peritonitis y significa que la enfermedad se halla en una fase avanzada.

Si la infección descompone toda la pared del apéndice, este puede romperse y las bacterias y el contenido del intestino puede salir a la cavidad abdominal.

Provocación del dolor

El médico puede descubrir los primeros indicios de una apendicitis mediante una provocación intencionada del dolor. La posición del intestino ciego y del apéndice puede valorarse mediante líneas de unión entre el ombligo y la protuberancia del hueso ilíaco (espina ilíaca anterior superior). El ciego se halla en el centro de esta diagonal, en el denominado punto de McBurney, y es muy sensible a la presión en caso de apendicitis. El punto de Lanz indica la posición directa del apéndice vermiformey se halla entre el tercio exterior y tercio medio de la línea de unión entre las espinas ilíacas derecha e izquierda. También aquí, en caso de apendicitis, el paciente siente dolor cuando se dan golpecitos o se presiona la zona.

Además, pueden efectuarse maniobras complementarias, como las siguientes, para diagnosticar una apendicitis:

  • Signo de Blumberg / Dolor de rebote: dolor en la región del apéndice producido por la descompresión brusca del abdomen de los dedos que examinan.
  • Signo de Rovsing: la presión en el lado izquierdo sobre un punto correspondiente al de McBurney en el derecho provoca dolor en este punto en el lado izquierdo.
  • Sensibilidad de fondo de saco de Douglas: dolores en el examen rectal; son un indicio de desplazamiento del apéndice a la pelvis menor o de irritación del peritoneo.
  • Signo del psoas: dolor al extender la pierna derecha tras una flexión activa.

En las mujeres es siempre necesario excluir enfermedades ginecológicas y un embarazo.

Tratamiento

¿Cuál es el tratamiento de la apendicitis? El tratamiento de una apendicitis es imprescindible que sea rápido y certero para evitar complicaciones y que la enfermedad siga avanzando. Si existe sospecha de apendicitis, el afectado deberá permanecer en observación en el hospital. Durante este tiempo no se deben ingerir alimentos, ya que en caso de necesitar anestesia general la comida podría provocar complicaciones y, por otro lado, el intestino debe trabajar lo menos posible. Si se refuerza la sospecha de una apendicitis, el tratamiento por excelencia será la extracción quirúrgica del apéndice inflamado. Cuanto antes se efectúe la operación(apendicectomía) más probabilidades habrá de evitar complicaciones.

La denominada intervención abierta con laparotomía está siendo sustituida por métodos quirúrgicos menos invasivos y más positivos para el paciente. Mínimamente invasivo significa que el facultativo examina el abdomen con ayuda de un instrumento especial, el endoscopio. Esta intervención también se denomina laparoscopia. A través de tres cortes minúsculos en la pared abdomina, el cirujano introduce los instrumentos quirúrgicos.

La incisión es más limitada y el afectado puede recuperarse más rápidamente y con menos complicaciones, pudiendo abandonar el hospitalen un corto periodo de tiempo. La laparoscopiaofrece, además, la ventaja de que no solo puede utilizarse para el diagnóstico sino también para efectuar el tratamiento, en un mismo acto. En los casos con más dudas diagnósticas, permite confirmar (o no) las sospechas e inmediatamente después, el cirujano puede extraer el apéndiceinfectado directamente.

Para obtener beneficios clínicos con esta técnica es requisito indispensable y básico contar con un profesional con experiencia quirúrgica en técnicas laparoscópicas.

Un tratamiento conservador de la apendicitis aguda, en el que no se extraiga el apéndice, apenas se aplica hoy en día.

Evolución

¿Cómo evoluciona una apendicitis? Una apendicitis tiene casi siempre una evolución positiva. Si los afectados son tratados de forma adecuada a tiempo, por lo general, se recuperan completamente.

Una apendicitis puede evolucionar en diferentes fases que se suceden en orden cronológico. El paso a la siguiente fase supone el agravamiento de la enfermedad.

Pronóstico

En una apendicitis, el pronóstico depende de la celeridad con la que se identifica la enfermedad y de la fase en la que se halla al comenzar el tratamiento. Por otro lado, si aparecen complicaciones el pronóstico cambia. La mayor parte de los enfermos se recupera completamente de una apendicitis.

Complicaciones

En una apendicitis pueden surgir complicaciones cuando la infección se extiende al tejido próximo o a órganos adyacentes.

Las posibles complicaciones son las siguientes:

  • Perforación del apéndice vermiforme: en la fase avanzada de una apendicitis (apendicitis gangrenosa) el apéndice puede reventar o perforarse. A continuación, la infección afecta a todo el peritoneo (peritonitis) o se forman acumulaciones localizadas de pus (abscesos).
  • Parálisis intestinal u oclusión intestinal: como reacción ante la apendicitis, en casos aislados puede darse una parálisis de todo el intestino (íleo paralítico), así como una oclusión intestinal por adherencias tras la cirugía.
  • Formación de fístulas en personas con enfermedad de Crohn: los personas con enfermedad de Crohn, pueden darse otras complicaciones en caso de apendicitis. La enfermedad de Crohn es una enfermedad crónica inflamatoria del conducto digestivo, caracterizada por episodios agudos recurrentes. Por una apendicitis o por la operación de la misma, en las personas que padecen esta enfermedad pueden formarse uniones entre el apéndice vermiforme y otras secciones del intestino (las denominadas fístulas). Por ello, el profesional debe valorar cuidadosamente si la intervención quirúrgica es necesaria.

Excepcionalmente, una apendicitis acaba provocando el fallecimiento del paciemte. Si el apéndice se ha perforado y ha infectado el peritoneo, el riesgo aumenta, presentando un mayor peligro las personas de avanzada edad. Para evitar complicaciones en la apendicitis, es importante acudir al médico ante los primeros síntomas.

Prevención

¿Se puede prevenir la apendicitis? Por lo general, la prevención de una apendicitis no es posible. Si existe la sospecha de apendicitis, es importante actuar rápidamente y acudir al centro de salud para recibir un diagnóstrico.

Evitar tragar pepitas de uvas, de melón y de demás frutas ayuda a prevenir las apendicitis producidas por cuerpos extraños.

La única prevención posible de esta enfermedad sería la extirpación del apéndice (sin que haya apendicitis); ésta podría realizarse, de manera profiláctica, durante otras intervenciones quirúrgicas de la cavidad abdominal.