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¿Porqué estoy con Adicción a la Nicotina?

¿Porqué estoy con Adicción a la Nicotina?

La nicotina es una sustancia adictiva muy nociva para la salud. Las personas con tabaquismo o adictas a la nicotina (dependientes de la nicotina) sienten la necesidad compulsiva de consumirla. Esta adicción se produce sobre toda a través del tabaco de los cigarrillos (por eso, la adicción a la nicotina también se denomina adicción al tabaco).

La adicción a la nicotina es un fenómeno mundial: según la Asociación Española Contra el Cáncer, el 29% de los españoles fuma y entre el 60 y el 70% de ellos tiene adicción a la nicotina La adicción a la nicotina es perjudicial para la salud aunque sus causas no residen únicamente en la nicotina sino en las otras sustancias tóxicas que contiene el humo de los cigarrillos. Algunos de los efectos negativos del tabaquismo son los siguientes:

  • Arterioesclerosis (endurecimiento y calcificación de las arterias).
  • Trastornos del riego sanguíneo.
  • Trombosis (formación de trombos venosos o arteriales por trastornos de la coagulación sanguínea).
  • Infarto de miocardio.
  • Alteración en el diámetro arterial por vasoconstricción a nivel general y que en las piernas (a causa del tabaco) provoca una insuficiencia vascular periférica (síndrome de Buerger). Puede afectar a los miembros superiores también.
  • Disfunción eréctil.
  • EPOC, como la bronquitis crónica
  • Cáncer de pulmón (carcinoma bronquial).

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), En España, mueren cada año cerca de 55.000 personas de cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades pulmonares asociadas al consumo del tabaco. Precisamente, el tabaquismo se considera la principal causa evitable de cáncer, y existen muchos métodos que ayudan al fumador a combatir de forma eficaz su adicción a la nicotina. A pesar de ello, el hábito de fumar continúa siendo muy extendido y su industria, muy consolidada.

Causas

La adicción a la nicotina (dependencia de la nicotina) se desarrolla rápidamente cuando se fuma regularmente. Esto tiene su origen en que la nicotina es una sustancia adictivaaltamente tóxica y, a diferencia de muchas otras sustancias extrañas al cuerpo humano, traspasa la barrera entre la sangre y el cerebro (barrera hematoencefálica):

  • Tras inhalar el humo de un cigarrillo, la nicotina llega al torrente sanguíneo a través de los pulmones; cuando llega al cerebro, la nicotina entra en contacto con unas células específicas que contienen en su membrana receptores preparados para recibir los estímulos para un determinado mensajero químico (neurotransmisor) que se parece en su estructura a la de la nicotina, denominado acetilcolina. Debido a la estructura similar, la nicotina puede anclarse a los puntos de unión (receptores) de la acetilcolina. Esta capacidad de unión a estos receptores es el origen de la adicción a la nicotina. Cuando la nicotina se une al receptor de acetilcolina, se desencadena la liberación de otros mensajeros químicos: por ejemplo, la dopamina, serotonina, noradrenalina y las endorfinas. El resultado de esta descarga es que en el cuerpo se genera una situación de estrés. El pulso del corazón se acelera, la tensión arterial aumenta, se reduce el riego sanguíneo de los órganos internos, de los brazos y de las piernas y baja la temperatura corporal. Este estado orgánico es el característico de las reacciones instintivas ante una amenaza y sirve al cuerpo para estar preparado para huir o para afrontar un ataque.
  • Transcurrido un tiempo, la cantidad de estos mensajeros químicos vuelve a disminuir y los receptores dejan de ser estimulados. El cuerpo muestra, entonces, síntomas de abstinencia y reclama más nicotina. Si los afectados ceden ante esta necesidad y vuelven a fumar, se cierra el círculo vicioso y se puede desarrollar la adicción a la nicotina. El consumo regular de tabaco induce a que se sinteticen cada vez más receptores de nicotina cuya insensibilidad a la nicotina también va en aumento. Como consecuencia, el afectado necesita aportar cada vez más nicotina a su organismo para obtener la misma supuesta sensación de alivio.

La adicción a la nicotina o a los cigarrillos no siempre tienen que tener su origen único en la nicotina: entre las más de 600 sustancias que mezclan los fabricantes de cigarrillos con el tabaco, es probable que haya otras sustancias adictivas que favorecen el desarrollo de una adicción a los cigarrillos.

Síntomas

La adicción a la nicotina (dependencia de la nicotina) provoca síntomas físicos y psíquicos, unos serán característicos del consumo y otros de la abstinencia de la nicotina.

Por consumo de nicotina

La nicotina provoca síntomas tanto en personas con adicción a la nicotina (dependencia de la nicotina) como en personas que solo fuman esporádicamente. La absorción de nicotina estimula, frena, estresa y relaja el cuerpo al mismo tiempo.

Bajo los efectos de la nicotina, el corazón late más deprisa, la tensión arterial aumenta, se reduce el riego sanguíneo de la piel y órganos internos y disminuye la temperatura corporal.

Por abstinencia de nicotina

En el caso de la adicción a la nicotina (dependencia de nicotina), la abstinencia de nicotina provoca un conjunto de síntomas que se denominan síndrome de abstinencia: los indicios típicos de abstinencia de nicotina son nerviosismo, irritabilidad, mal humor o estado de ánimo depresivo, agresividad, miedo, problemas de concentración, inquietud, insomnio, hambre y una necesidad intensa de fumar. Estos síntomas de abstinencia mayoritariamente corporales de la adicción a la nicotina, desaparecen normalmente transcurridas tres a cuatro semanas.

En el caso de la abstinencia de nicotina, la dependencia psíquica de la nicotina dura más tiempo porque la mayoría de los consumidores habituales de tabaco fuman durante muchos años en determinadas situaciones. Se acostumbran a afrontar disgustos y estrés recurriendo al tabaco, fumar en sociedad o para estimularse psíquicamente. En el caso de una adicción a la nicotina, la abstinencia de la misma en estas situaciones provoca en las personas un vacío que deben aprender a gestionar de nuevo.

Dado que, además, muchos ex-fumadores sustituyen los cigarrillos con dulces y otros alimentos, suele producirse un aumento de peso al principio de la desintoxicación del tabaco. Por ello, se aconseja al fumador que desee dejar de fumar que cuide su alimentación y mantenga la actividad física durante el proceso de deshabituación del tabaco. No está demostrado que la abstinencia de nicotina sea la causa directa del aumento de peso. No obstante, al eliminar el efecto estimulante, simpaticomimético, continuado, de la nicotina sobre el metabolismo basal, el consumo de calorías.

Diagnóstico

En el caso de una adicción a la nicotina (dependencia de la nicotina), el diagnóstico se desprende de los síntomas característicos así como del comportamiento y los hábitos del afectado (anamnesis).

Una exploración física permite, además, detectar signos o síntomas típicos que pueden presentarse con la adicción a la nicotina; por ejemplo, tos de fumador, decoloración marrón de los dedos, debidos a un consumo crónico de tabaco, y estados de intranquilidad, fruto de una abstinencia prolongada de nicotina.

También existen cuestionarios con los que se puede confirmar la sospecha de adicción a la nicotina. Un ejemplo es el llamado test de Fagerström. Este test permite determinar el nivel de dependencia de la nicotina.

Tratamiento

En el caso de una adicción a la nicotina (dependencia de nicotina), el tratamiento pretende que el fumador deje de fumar y se libere de su adicción a la nicotina.

Dado que la nicotina genera dependencia física y psíquica, en algunos casos no basta con la fuerza de voluntad para vencer la adicción a la nicotina. Si dejar de fumar no se logra por uno mismo en el primer intento, es importante ser consciente de que esto no se debe a una debilidad de carácter. El tratamiento con más perspectivas de éxito en el caso de una dependencia de la nicotina combina:

  • Motivación propia
  • Apoyo médico y medicamentos para paliar los síntomas corporales del síndrome de abstinencia.
  • Terapia conductual

Independientemente del tratamiento que se elija, solo se podrá superar la adicción a la nicotina si se desea realmente dejar de fumar. El primer interlocutor, si desea dejar de fumar, es el médico de Atención Primaria.

Es posible que durante mucho tiempo sientas constates ganas de fumar. Prepárate y siempre que sientas necesidad de fumar, distráete con alguna cosa. Llama a un amigo, escucha música o realiza una actividad que te guste, como cocinar. La necesidad de fumar solo durará unos segundos.