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Porque Estoy con Dolor de Codo

Porque Estoy con Dolor de Codo

El dolor de codo puede estar ocasionado por muy diversas causas. Esta molestia puede ser desde muy leve hasta intensa y generar una desagradable desazón en la articulación del codo.

La región anatómica conocida como codo está formada por la articulación del codo, la cual se compone de la parte distal del húmero y los extremos proximales del cúbito y el radio. A veces, también se denomina codo a la parte del cúbito que sobresale al doblar en brazo, el olécranon, una de las apófisis de la parte superior del cúbito.

La articulación del codo permite que el antebrazo pueda doblarse y estirarse (articulación en bisagra; posibilita los movimientos de flexión y extensión), así como que pueda girarse, al igual que la mano (articulación “en redondo”, permitiendo los movimientos de pronación y supinación). Aparte de los huesos nombrados, el codo también está constituido por cartílagos, líquido sinovial, ligamentos, tendones y otras estructuras articulares.

Los dolores en el codo aparecen, sobre todo, por realizar una carga de peso elevada o inadecuada, por lesiones o por un desgaste de la articulación. Los dolores pueden aparecer de repente (agudos) y ser transitorios o ser permanentes (crónicos) y se manifiestan, según sea su causa, como dolores oprimentes, tirantes o punzantes. A esto se le añade muy a menudo una disminución de la movilidad o una tumefacción inflamatoria que hace que el codo esté caliente.

Causas

El dolor de codo puede deberse a causas diversas. Es una parte del cuerpo que está sometida a un elevado nivel de exigencia, tanto en las actividades cotidianas (acarrear el peso de las compras, por ejemplo) como en las actividades deportivas (practicar tenis o golf). Si la presión a la que está sometido es muy grande o se lesiona, los dolores aparecen de inmediato. También puede sufrirse dolor tras largo tiempo de inmovilización, a causa de una rotura de hueso o por llevar una escayola.

Entre las causas que pueden provocar dolor de codopodemos citar:

  • Inflamación articular (artritis) del codo
  • Desgaste articular (artrosis) del codo
  • Artritis reumatoide
  • Codo de tenista (epicondilitis)
  • Codo de golfista (epitrocleitis)
  • Inflamación de la bolsa sinovial en la articulación del codo (bursitis oleocraniana)
  • Inflamación de la vaina tendinosa (tendosinovitis)
  • Inflamación del nervio del codo (nervio ulnar) que provoca ese dolor lacerante que se siente cuando nos golpeamos con una esquina
  • Luxaciones
  • Lesiones en los tendones o en los ligamentos del codo, por ejemplo esguinces (distensiones o desgarros de ligamentos)
  • Tensiones y lesiones musculares en la zona del codo
  • Lesión por esfuerzo repetitivo (repetitive strain injury) tras realizar durante años la misma actividad; por ejemplo el conocido actualmente como “codo de ratón” por el continuo uso del ordenador y el ratón
  • Ganglión
  • Rotura de huesos, por ejemplo del brazo, con implicaciones en la articulación del codo
  • Osteoporosis
  • Fragmentos de cartílago o huesos sueltos intraarticulares (“ratones articulares”)
  • Contractura de Volkmann (rigidez del músculo por falta de riego sanguíneo)
  • Enfermedades neurológicas con lesiones nerviosas y trastornos de riego sanguíneo
  • Enfermedades de la piel en el codo con implicación de la articulación (como la psoriasis)

Diagnóstico

Es muy importante hacer un correcto diagnóstico del dolor de codo. Lo más normal es que el dolor desaparezca por sí solo al poco tiempo, por ejemplo cuando se ha producido al chocar contra algo o si durante el día se le ha cargado con peso inusual. Si el dolor persiste o si se nota una tumefacción inflamatoria con calor en la articulación, debe consultarse al médico.

El primer paso es realizar una anamnesis completa. El facultativo le realizará primeramente algunas preguntas encaminadas a determinar la dolencia y las enfermedades preexistentes. Además querrá saber dónde le duele exactamente, desde cuándo siente molestias y si ha realizado esfuerzos con él. Si, por ejemplo, usted juega al tenis o al golf, o trabaja mucho con el ratón del ordenador, estas actividades pueden ser el origen de su dolor. En el caso de que padezca artrosis o haya sufrido un accidente, se recomienda realizar una exploración en profundidad del codo y la articulación.

El médico examinará si existe una inflamación articular, una pérdida de líquido sinovial o limitación de la movilidad y para ello llevará a cabo diversas pruebas de movimiento.

Adicionalmente podrá pedir más exámenes ante la sospecha de determinadas causas del dolor. En el caso de que pudiera ser una rotura del hueso será necesario realizar una radiografía. Otras pruebas que pudieran realizarse en el caso del dolor de codo serían:

  • Análisis de sangre (buscando posibles causas inflamatorias o autoinmunes)
  • Ecografía
  • Artroscopia (endoscopia de la articulación)
  • Punción articular en caso de derrame articular
  • Resonancia magnética nuclear (RMN)

Tratamiento

El tratamiento del dolor de codo atenderá a las causas que han provocado el dolor.

El dolor de codo agudo causado poco después de haber cogido una carga pesada o inadecuada suele desaparecer por sí mismo. En determinadas circunstancias, como puede ser el llamado codo de tenista, es necesario aplicar un vendaje inmovilizador o un molde de escayola y mantener el brazo y la articulación del codo inmovilizado.

El dolor de codo se trata sintomáticamente con antiinflamatorios (como el ibuprofeno o el diclofenaco), disponibles principalmente en forma de pastillas o pomadas. También pueden aplicarse inyecciones y lavados articulares con medicamentos que contengan corticoides, o anestésicos locales para aliviar el dolor.

En el caso de dolor de codo crónico que requiera ingreso hospitalario, puede llegar a ser necesario realizar un bloqueo del plexo branquial con un catéter. Para ello se introducirá un fino manguito de plástico (catéter) en el tejido cerca de la axila que llegue hasta los nervios del brazo. A través del manguito podrá inyectarse el analgésico o anestésico directamente en las proximidades de los nervios que transmiten el dolor.

Si el tratamiento conservador (no quirúrgico) no resulta efectivo, quizá sea necesaria una intervención quirúrgica como solución al dolor del codo. Actualmente se pueden eliminar muchas de las causas del dolor de codo con una endoscopia de la articulación (artroscopia). Además, en el caso de la artrosis, puede realizarse una osteotomía (separación de huesos o de un fragmento de hueso). Si las lesiones fueran muy graves o la articulación estuviera muy dañada y no se pudiera curar de otra manera, podría considerarse la necesidad de implantar una articulación artificial (prótesis.

El remedio adecuado, sea el descanso pasajero, la gimnasia o la aplicación de calor o frío, depende de la causa del dolor y debe consultarse previamente con el médico.

Entre las terapias que podemos aplicar en caso de dolor de codo podemos encontrar:

  • Fisioterapia
  • Tratamientos de frío y/o calor
  • Entrenamiento muscular (fortalecimiento y estiramiento)
  • Deportes que favorezcan el movimiento de las articulaciones, como la natación
  • Acuaterapia y balneoterapia
  • Electroterapia y tratamiento con ultrasonidos
  • Terapia por ondas de choque
  • Remedios ortopédicos (como la bandeleta epicondílea)

También se pueden probar las inyecciones con toxina botulínica, una neurotoxina que también se utiliza en la medicina estética para eliminar temporalmente las arrugas. Ante un dolor del codo es importante distender los músculos tensos y contraídos.